Atrofia Progresiva de la Retina

Atrofia Progresiva de la Retina


La Atrofia Progresiva de la Retina es una enfermedad hereditaria caracterizada por la degeneración de los fotorreceptores de la retina, lo cual ocasionará ceguera progresiva e irreversible en los ejemplares afectados.

La enfermedad se describió en los años 20 en la raza Setter Gordon, pero desde esos os hasta la actualidad, el número de razas de perros afectados por esta enfermedad ha ido en aumento.

La APR que en los humanos tendría la equivalencia a la retinitis, se caracteriza por ser una enfermedad indolora, que afecta de forma primaria a los bastones (encargados de la visión nocturna); por lo que el signo primario de la enfermedad es ceguera nocturna. La forma en que el propietario puede notarla es porque su perro se niega a realizar alguna actividad cuando la luz del día disminuye, además las pupilas se ven de gran tamaño.

Posteriormente, la enfermedad afecta a los conos encargados de la visión diurna y del color. La enfermedad no produce dolor y es conocida de forma médica como una enfermedad autosómica recensiva, es decir, se transmite por los genes de ambos padres. Los signos de este padecimiento no se aprecian en edad temprana, sino generalmente a partir de los cinco años de edad.

Para controlar el padecimiento es necesario someter a los ejemplares de las razas predispuestas a exámenes oftalmológicos, al menos cada dos os. En estos exámenes se revisa el fondo de ojo para observar la retina. Incluso, puede ser requerido un estudio llamado electro-retinograa.

Información supervisada por la Veterinaria  María Estada Bordercolliesbs